Un currículum vitae, por sí solo, por muy bueno que sea, no logrará su principal objetivo: una entrevista de trabajo. Por ese motivo, el mejor de los CV deberá ir acompañado siempre, y repetimos, SIEMPRE, por una carta de presentación y motivación, tanto si es en respuesta a una oferta de trabajo como si se trata de una autocandidatura. 

De cara a lograr esa ansiada entrevista y, finalmente, el puesto de trabajo deseado, es muy importante utilizar este recurso. Todos aquellos CV que llegan a la bandeja de entrada del responsable de RRHH sin ir acompañados por un carta de presentación tienen el mismo trágico final: van directos a la papelera.  

Por eso hay que saber utilizar este recurso y huir del copia-pega, una tentación en la que se cae en infinidad de ocasiones y que, lejos de ayudar a lograr el objetivo, nos puede alejar todavía más. Recordemos que el objetivo principal es conseguir una entrevista y, para ello hay que utilizar todas las herramientas que están a nuestro alcance. Y una de ellas son las cartas de presentación, pero también son importantes las cartas de agradecimiento y las propuestas de valor. 

  • La carta de presentación, nos servirá para presentarnos y para explicar los motivos por los cuales respondemos a una oferta concreta de trabajo publicada por una empresa o bien, por qué enviamos nuestro currículo de manera voluntaria. En este caso, esta misiva tendrá tres zonas diferenciadas: comenzaremos con una presentación, seguiremos con la motivación que nos lleva a solicitar ese puesto de trabajo y acabaremos la exposición contando nuestras habilidades transferibles.

Todo ello sin olvidar un cierre para solicitar la entrevista de trabajo, con un agradecimiento y una despedida acorde.

  • La carta de agradecimiento, que también deberá contener tres zonas diferenciadas, se debe enviar tras la entrevista. Es una forma de agradecer la oportunidad dada. En este caso, se dividirá en: un agradecimiento por el tiempo ofrecido, recordando por qué quieres optar a ese puesto y reforzar  algunas de las habilidades transferibles o corregir e incidir en alguno de los puntos que no ha sido tratado en detalle en la entrevista.

En el cierre de esta carta hay que reiterar la disposición para trabajar con la empresa.

Este recurso, que también es muy importante, ya que generalmente no lo envía nadie y hará que te diferencies de los demás.

  • Finalmente encontramos, la carta denominada Propuesta de Valor (PV). Esta herramienta enmarca los beneficios que obtendrá la empresa que te contrata. Es una carta orientada a ofrecer soluciones a una empresa.

 Un CV perfecto y la carta de presentación bien utilizada son la pareja ideal para lograr una entrevista de trabajo.

¿Probamos?

Por Ana Bardají.